A ti ciudadano: Derecha vs. izquierda: el debate que México necesita tener.

Política

Derecha vs. izquierda: el debate que México necesita tener.

Por Víctor Hugo Estala

México necesita menos polarización, más libertad y gobiernos que respondan con resultados. Chihuahua no puede quedarse al margen de esta discusión.

El panorama político mexicano se ha caracterizado por la polarización entre las etiquetas de izquierda y derecha. Sin embargo, México requiere ciudadanos críticos, propuestas políticas serias y gobiernos responsables que prioricen el bienestar de la nación. La llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador en 2018, con la propuesta de la Cuarta Transformación, representó un cambio significativo en la dirección del país.  Se prometió erradicar la corrupción, pacificar la nación y mejorar la calidad de vida de los mexicanos.

Si bien se han logrado avances, como el incremento al salario mínimo y la reducción de la pobreza, persisten desafíos considerables en materia de seguridad, salud, crecimiento económico y fortalecimiento institucional.  Es fundamental reconocer los logros alcanzados, sin por ello ignorar los fracasos y las áreas de oportunidad.  Cuestionar las acciones del gobierno no implica necesariamente estar en contra de México, sino contribuir a un debate constructivo y a la búsqueda de soluciones efectivas.

La seguridad pública constituye una deuda pendiente con la ciudadanía. Miles de familias mexicanas viven en un clima de inseguridad y temor. México ha acumulado una cifra alarmante de homicidios y enfrenta graves problemas de desapariciones forzadas, extorsión y impunidad.  Para abordar esta problemática, se requiere una policía profesional y capacitada, fiscalías eficaces y transparentes, jueces que actúen conforme a la ley y una estrategia integral para recuperar los territorios controlados por el crimen organizado.

Desde una perspectiva de derecha, la defensa de la autoridad es esencial para la protección del ciudadano.  Esto implica garantizar el cumplimiento de la ley, combatir la impunidad y recuperar el orden donde el crimen organizado impone miedo y violencia.  Sin seguridad, la libertad y la prosperidad se convierten en privilegios de unos pocos, en lugar de derechos fundamentales para todos los mexicanos.

La prosperidad económica se construye a través del trabajo, la inversión y la generación de empleos.  La izquierda prioriza la redistribución de la riqueza y la implementación de programas sociales, mientras que la derecha enfatiza la libertad económica, la protección de la propiedad privada y la creación de un entorno favorable para la inversión y el emprendimiento.  México debe entablar un debate serio y profundo sobre cómo conciliar la protección social con un crecimiento económico sostenible, sin sacrificar ninguna de estas dimensiones fundamentales.

Los programas sociales son una herramienta importante para apoyar a los sectores más vulnerables de la población, pero no pueden sustituir una economía dinámica y competitiva, la creación de empleos formales, una educación de calidad y oportunidades para el emprendimiento.  Comerciantes, empresarios, agricultores y trabajadores son actores esenciales del bienestar social y contribuyen al desarrollo económico del país.  La verdadera justicia social consiste en crear las condiciones necesarias para que los mexicanos puedan prosperar a través de su trabajo, talento y esfuerzo, sin importar su origen o condición social.

La derecha debe abogar por la iniciativa privada, sin descuidar a los sectores vulnerables de la sociedad.  Esto implica promover la competencia, la inversión y la productividad, al tiempo que se exige la provisión de servicios públicos eficientes y la creación de oportunidades para quienes inician su trayectoria económica desde una posición desventajosa.

El fortalecimiento de las instituciones democráticas constituye un imperativo fundamental. Ningún presidente, partido político o movimiento debe situarse por encima del marco legal vigente. La división de poderes, la libertad de expresión, la transparencia y la independencia de las instituciones son elementos esenciales para prevenir la ocurrencia de abusos de poder.  Cuando un gobierno percibe toda crítica como una agresión y toda oposición como un obstáculo, la calidad de la democracia se deteriora y la sociedad se ve privada de espacios para el diálogo y el debate constructivo.

Estos principios democráticos deben ser defendidos con firmeza y sin excepciones, independientemente del partido político que ostente el poder ejecutivo. La derecha mexicana debe actuar con congruencia y demostrar su compromiso con los contrapesos institucionales, incluso cuando estos cuestionan a sus propios aliados.  Gobernar implica una gran responsabilidad, una apertura genuina a la crítica y una rendición de cuentas efectiva. La familia, la educación y los valores cívicos son pilares fundamentales para la formación de ciudadanos responsables y la construcción de comunidades solidarias.  Defender a la familia implica brindar apoyo a los padres, proteger a los niños, combatir la violencia en todas sus formas y asegurar condiciones laborales dignas y justas.  Desde una perspectiva humanista y cristiana, la dignidad inherente a cada persona debe guiar la toma de decisiones en el ámbito público, combinando la solidaridad con quienes menos tienen con la responsabilidad individual. La política debe contribuir al fortalecimiento del tejido social, evitando utilizar las necesidades familiares como un instrumento para la confrontación electoral.

El estado de Chihuahua, con su dinámica industria maquiladora, su importante sector agrícola y ganadero, su ubicación estratégica en la frontera y su fuerza laboral capacitada, representa un polo de desarrollo nacional de gran relevancia.  Este potencial requiere la implementación de políticas públicas que garanticen la seguridad, el acceso al agua, el desarrollo de infraestructura, la disponibilidad de energía, la educación de calidad y la certeza jurídica;  En particular, Ciudad Juárez debe enfocarse en mejorar la calidad de vida de sus habitantes, no solo en atraer inversiones, mediante la resolución de problemáticas como la inseguridad, la movilidad urbana,el pésimo estado de sus calles,el mantenimiento de la infraestructura vial y la provisión eficiente de servicios públicos.  Los ciudadanos chihuahuenses debemos exigir resultados tangibles y transparentes a todos los niveles de gobierno, sin importar la afiliación partidista.

La derecha debe presentar una alternativa clara y sólida, enfocada en la seguridad y el Estado de derecho, la libertad económica y la creación de empleos dignos, la defensa de la familia y el tejido social, el fortalecimiento de las instituciones y la responsabilidad gubernamental, y la generación de oportunidades reales para las nuevas generaciones.  Criticar a Morena no constituye una propuesta viable.  Debemos demostrar la existencia de mejores alternativas y la capacidad de gobernar con eficiencia, honestidad y absoluto respeto a la ley.

Chihuahua requiere ciudadanos informados y comprometidos. El debate entre izquierda y derecha debe ser una confrontación seria de ideas, resultados y proyectos de futuro, no una simple disputa entre partidos políticos.

Las interrogantes fundamentales permanecen vigentes: ¿qué modelo económico genera mayor cantidad de oportunidades?, ¿cómo podemos recuperar la seguridad pública?, ¿cómo fortalecemos las instituciones democráticas?, ¿cómo garantizamos un país más libre, seguro y próspero para las futuras generaciones?

Estas preguntas merecen respuestas fundamentadas y no meras campañas de propaganda. La izquierda debe rendir cuentas por sus decisiones y resultados. La derecha debe demostrar su capacidad, sus principios y sus propuestas para ser una alternativa responsable y viable.

Los ciudadanos no podemos permanecer indiferentes. La democracia exige que nos informemos, participemos activamente, cuestionemos y vigilemos a quienes ejercen el poder, más allá de la simple emisión de nuestro voto.

Chihuahuenses: levantemos la voz, recuperemos el debate de las ideas y exijamos gobiernos a la altura de nuestras familias y de las aspiraciones de nuestro estado. No permitamos que los colores partidistas prevalezcan sobre el futuro de nuestros hijos. Defendamos la libertad, la seguridad, la familia y el derecho a vivir con dignidad y respeto.

Vamos pues..¡Chihuahua necesita ciudadanos libres, valientes y comprometidos con su patria, no sometidos a una ideología rígida! Juárez debe desempeñar un papel protagónico en este proceso de cambio y transformación.