Jáuregui y los compadres sin garantía – Trabajo antes que mariachis – Trump y el precio de la amistad – Predial para apretar otro agujero – Puentes entre aplausos y protestas – Garduño y la cuenta que sigue abierta
En la política chihuahuense el compadrazgo viene sin garantía, como esas herramientas del tianguis o de Temu que se desarman cuando uno más las necesita, y el caso de César Jáuregui ha dejado a Maru Campos y a su antiguo aliado en una confrontación donde la cercanía de ayer sirve hoy para multiplicar preguntas, porque nadie puede presumir equipo durante los aplausos y extraviarlo completo cuando empiezan los reclamos.
Jáuregui niega haber autorizado la intervención de agentes estadounidenses en El Pinal y enfrenta acusaciones que tendrán que probarse ante los jueces, pero el expediente político ya rebasa su defensa individual, pues obliga a revisar las decisiones de mando y las explicaciones ofrecidas por el gobierno estatal, aunque algunos prefieran aplicar el conocido procedimiento de hacerse los occisos antes de que les pregunten por los vivos.
A Morena le acomoda señalar al PAN, y al PAN le urge encontrar una explicación que no termine por desfondarlo, mientras los ciudadanos necesitamos saber quién responde por la seguridad y cómo se conduce la cooperación con Estados Unidos, porque la soberanía merece reglas claras y la justicia pruebas, dos ingredientes que deberían exigirse completos, aunque el cocinero traiga delantal del partido favorito.
Trabajo antes que mariachis. Fuera del pleito de los apellidos, la frontera tiene una preocupación bastante menos elegante y mucho más urgente, conseguir trabajo y conservarlo, porque los mil 49 puestos formales adicionales de septiembre ayudaron a mejorar el saldo local gracias al comercio y los servicios, mientras la maquila todavía registraba bajas, según el reporte del IMSS recogido por Norte Digital, una combinación que pide lupa antes que mariachis.
El empleado que perdió una plaza industrial necesita saber si la siguiente tendrá un ingreso semejante y prestaciones suficientes, pues cambiar de ocupación puede ser una oportunidad o una manera más trabajosa de seguir empobreciéndose, y eso se descubre en la nómina, donde los discursos sobre dinamismo económico suelen ponerse muy flaquitos cuando les descuentan transporte, comida y renta.
También se anunciaron expansiones de Inventec y Pegatron con una expectativa de alrededor de siete mil empleos al concluir las instalaciones, ojalá se concreten y pronto, pero conviene llevar una libreta con fechas de contratación en lugar de coleccionar boletines, porque el hambre tiene la mala educación de presentarse todos los días y nunca acepta una promesa de inversión como abono.
Trump y el precio de la amistad. Sobre esa mesa cae la negociación comercial con Estados Unidos, con Sheinbaum diciendo el 20 de octubre que el acuerdo está cerca y con el presidente del Comce advirtiendo que no espera arancel cero para todos los sectores, de manera que todavía falta conocer el arreglo completo antes de echar las campanas al vuelo y declarar que Donald Trump ya se volvió vecino cooperador.
En Juárez y Chihuahua esas conversaciones pueden influir sobre costos, pedidos e inversiones, según los productos y las condiciones que finalmente se pacten, por eso urge que las autoridades expliquen los alcances para la industria regional, porque aquí una regla comercial puede acabar pesando en el turno de una planta y en la cena de una familia, aunque desde el centro se vea como otro párrafo del comunicado.
Trump negocia con la mano en la calculadora y México debe defender sus intereses con algo más que declaraciones de optimismo, pues mientras no exista un acuerdo publicado seguimos hablando de expectativas, y ya dice el refrán que cuentas claras conservan amistades, sobre todo cuando el amigo acostumbra a cambiar el precio después de que uno ya cruzó el puente.
Predial para apretar otro agujero. Con ese panorama económico resulta especialmente oportuna, para quien cobra, la discusión del predial juarense de 2027, porque el Ayuntamiento revisa valores de suelo y construcción mientras las familias intentan adivinar cómo vendrá su ingreso, una sincronía digna de premio, pues cuando el ciudadano apenas está buscando dónde apretarse el cinturón siempre aparece una autoridad dispuesta a venderle otro agujero.
Los ajustes son diferenciados y el pago final dependerá de las disposiciones que se aprueben, así que corresponde presentar ejemplos completos de lo que pagará cada tipo de vivienda, con el cálculo a la vista, porque decirle al vecino que su colonia no cambió de valuación tampoco sustituye explicarle cuánto terminará desembolsando, y entre palabras tranquilizadoras también pueden esconderse recibos muy inquietos.
Morena tendrá que defender la correspondencia entre lo que pide y lo que entrega, y la oposición haría bien en revisar expedientes y presupuestos antes de reducir todo a una competencia de gritos, porque el dinero público merece vigilancia de verdad y al vecino le interesa saber en qué se gastó su contribución, aunque para conseguirlo tenga que sacar más vueltas que una patrulla buscando estacionamiento.
Puentes entre aplausos y protestas. En materia de obras viales, Juárez tiene anunciadas intervenciones en Gómez Morín y Paseo de la Victoria, Juan Pablo II y Francisco Villarreal Torres, además de Gómez Morín y Teófilo Borunda, proyectos que deben evaluarse por sus estudios y resultados, pues una ciudad que pierde tiempo en los cruceros necesita soluciones y también merece saber cuánto cuestan, cómo funcionarán y cuándo quedarán listas.
Oponerse por costumbre puede ser tan cómodo como aplaudir por encargo, pero el debate útil exige revisar drenaje, seguridad peatonal y alternativas de circulación, además de escuchar a los comercios afectados, porque el automovilista no es el único vecino del crucero y a quien camina también le corresponde llegar entero a su casa, aunque rara vez lo inviten a cortar el listón.
El Gobierno del Estado tendrá que demostrar beneficios y explicar la ejecución, mientras al Municipio le tocará responder dentro de sus atribuciones por la movilidad durante los trabajos, porque eso de aventarse la bolita entre oficinas ya lo conocemos demasiado, y cuando haya filas nadie podrá mandarle al conductor una fotografía de los funcionarios para compensarle la gasolina y la tarde perdidas.
Garduño y la cuenta que sigue abierta. El cierre más amargo vuelve al incendio de la estación migratoria de Juárez, porque el Consejo Ciudadano del INM advirtió el 19 de octubre que la conclusión del procedimiento penal contra Francisco Garduño no extingue la deuda institucional con las víctimas de una tragedia que dejó 40 muertos y 27 lesionados, una cuenta que merece bastante más atención que cualquier encuesta de popularidad.
Una resolución sobre una persona no demuestra por sí misma que los sobrevivientes hayan recibido reparación suficiente ni que las instalaciones sean seguras, por eso deben revisarse las medidas de no repetición y la atención efectivamente entregada, porque aquí la expresión borrón y cuenta nueva resulta particularmente ofensiva cuando quienes cargan con las secuelas nunca tuvieron la oportunidad de cerrar su expediente.
En Juárez sobran padrinos cuando hay proyectos que anunciar y suelen escasear responsables cuando llegan las consecuencias, pero una frontera que trabaja, paga y recibe a quienes buscan sobrevivir merece autoridades capaces de hacerse cargo, porque si para la fotografía todos son padres de la obra y para la tragedia todos se declaran desconocidos, el verdadero huérfano sigue siendo el ciudadano.


